Cómo conseguir que tu web sea una inversión y no un gasto

 Post autor invitado Jose Antonio Carreño

A ver si te suena esta historia…

Tienes un negocio (o no lo tienes, pero llevas un tiempo meditando crear uno) y estás pensando dar el salto a internet con la idea de aumentar tus clientes y ventas.

Es decir, estás pensando en crear un sitio web porque, en los tiempos que corren, piensas que no estar en internet es todo un atraso.

Piensas bien.

Pero…

Conoces a un amigo que también tiene un negocio.

Se gastó X dinero en una web (o se la hizo un familiar suyo o la tiene en uno de esos famosos portales que salen por la tele diciendo “tu web en 2 sencillos pasos”) y te ha dicho…

“¿Una web? ¡Menudo gasto! La mía no la visita nadie. No he recibido ni una sola petición de presupuesto a través de mi web ni he conseguido cerrar ninguna venta con ella.”

Tu amigo tiene razón en algo.

Su web ha sido (y es) un gasto.

Pero no porque una web en sí sea un gasto y no sirva para nada.

Más bien porque seguramente su web no está hecha como debe, como necesita y/o no trabaja en ella lo suficiente.

 

Motivos por los que una web no vende o no consigue clientes

Quiero decirte algo de antemano.

Tu web es algo en lo que debes trabajar todos los días, todas las semanas.

Si piensas que con hacer una web y dejarla subida en internet muerta de risa, sin tocarla, vas a conseguir vender algo, ya te adelanto que mejor ni empieces.

Acabarás tan frustrado como tu amigo, diciendo (como él) que eso es un gasto tonto y soltando pestes del mundo online (sin razón).

Ah sí, tu amigo.

Volvemos a él.

Mejor dicho: a cualquier persona que ya tenga una web y sea de esta opinión.

Estoy seguro que cualquier web de cualquier persona que tenga esa mentalidad no cumple ninguno (o casi ninguno) de los siguientes puntos clave que voy a mencionar a continuación:

 

  1. No persigue objetivos claros y bien definidos
  2. El diseño no es el adecuado para lograr sus objetivos
  3. El diseño no es el correcto o está obsoleto
  4. Hablan demasiado de ellos mismos
  5. No está transmitiendo ni generando ningún tipo de confianza a los usuarios mediante sus contenidos y textos
  6. No tiene un blog ni está ayudando a sus clientes potenciales
  7. La web no tiene ningún tipo de interacción con los usuarios que la visitan
  8. No fidelizan lectores y posibles clientes con estrategias de suscripción y email marketing
  9. No trabajan nada (o muy poco) las redes sociales

Sé que esto suena de una manera demasiado general dicho así en una simple lista.

De modo que voy a examinar detenidamente contigo cada uno de estos puntos.

1. Tu web no persigue ningún objetivo claro

Sí, sí… ya sé que quieres hacer una web.

Pero… ¿te has pensado a pensar que es exactamente lo que quieres conseguir con ella?

Definir un objetivo y planificar tu web en función de ese objetivo es clave para lograrlo.

De no tener claro este aspecto, no puedes diseñar una web que realmente te sirva para alcanzar lo que te hayas propuesto.

Puede que ahora te estés preguntado… ¿y cómo defino mi objetivo?

Pues verás, existen tantos objetivos como personas o proyectos web haya.

Pero, a modo general, te cuento cuáles son los más comunes en este artículo de mi blog para que tú vayas pensando en el tuyo y, de esa manera, sabrás que tipo de web quieres para tu negocio.

 

2. El diseño de tu web no está enfocado a cumplir tus objetivos

Este es, bajo mi punto de vista, uno de los aspectos más importantes de este post, por lo que me voy a extender un poco más en él que en el resto.

Te cuento… Hace algún tiempo me ocurrió un caso singular.

Un cliente me solicitó un presupuesto para rediseñar su blog.

El no entendía porque no tenía ni un sólo suscriptor y tan pocas visitas con lo que se curraba sus artículos sobre viajes.

Cuando entré en el blog para ver donde estaba el problema… ¡sorpresa!

Es verdad. Sus artículos estaban bastante currados… pero no encontré por ningún lado el formulario de suscripción.

Y eso que yo estoy familiarizado con buscar en internet o en los sitios web. Pero nada, que no daba con él.

El cliente me indicó finalmente donde estaba.

Escondido (diría más: muy bien escondido) dentro de su diseño (el cual, dicho sea de paso, también estaba un poco sobrecargado y confuso para localizar nada).

En este caso concreto pregunté al cliente lo siguiente..

Si quieres captar más suscriptores… ¿no has pensado que para cumplir tu objetivo tienes que ponérselo fácil a quien te visita?

Por supuesto, esta cuestión es aplicable a cualquier web o proyecto.

La información importante, la que quieres que todo el mundo vea sin tener que volverse loco buscándola, debe estar lo más visible posible.

Si puede ser en el primer golpe de vista nada más entrar a la web, mejor que mejor.

También debes utilizar llamadas a la acción o guiar a tus visitantes de manera clara (mediante tu diseño)  a hacer lo que deseas que hagan.

En el caso del caso que aquí te he comentado, que dejen su email para aumentar la lista de suscriptores.

En tu caso puede ser otra cosa distinta:

  1. Vender ese producto que tienes en oferta por tiempo limitado
  2. Que el visitante rellene un formulario para tú poder ponerte en contacto con él posteriormente
  3. Que te soliciten un presupuesto
  4. Que el usuario obtenga un curso gratuito como el que yo tengo en mi web o que tus visitantes se descarguen cualquier otro material gratuito que sea de calidad y valor para ellos.

Como te dije antes, puede haber tantos objetivos como diferentes webs hay en el mundo.

La lección que quiero que aprendas de esta situación que viví es que el diseño de una web tiene que estar pensado y enfocado siempre para cumplir tu objetivo u objetivos.

De nada te sirve tener los objetivos del punto anterior muy claros si luego tienes un diseño que no te ayude a lograr alcanzar las metas que te hayas propuesto.

 

3. El diseño de tu web no es el correcto o está obsoleto

Tan importante es que el diseño esté enfocado a cumplir los objetivos que te marques como que sea un diseño atractivo, moderno y adaptado a los nuevos tiempos que van surgiendo.

Si tienes una web diseñada hace 5 o 10 años (por decir un periodo de tiempo), no adaptada a dispositivos móviles y con las tendencias de entonces… permíteme que te diga (sin verla) que estás espantando a más de uno de tus visitantes y estos han salido igual o más rápido que han entrado.

Recuerda que en una web, como en muchos otros ámbitos de la vida, causar buena impresión es clave para tener éxito.

 

4. Hablas demasiado de ti o de tu negocio

Entiendo que quieras contar a los que visitan tu web a qué te dedicas para que sepan en qué destacas o cómo puedes ayudarles.

Pero… ¿de verdad es necesario que cuentes hasta cuando naciste?

Piénsalo: nadie se mete en tu web para ver lo fantástico que eres, lo que has estudiado o cuando fundaste tu negocio.

Entran porque necesitan ayuda profesional a un problema determinado.

No te pases en tus textos hablando de ti o de lo maravilloso que eres tú y tu negocio.

Enfoca tus textos y tus energías en intentar despertar emociones en quien te lee, para que dichas emociones hagan que se decanten por ti como el profesional que quieren que solucione su problema.

 

5. No transmites ningún tipo de confianza con tus textos

¿Quieres saber cual es el verdadero secreto de conseguir clientes, vender tus productos o conseguir lo que te propongas con tu web?

Sí… ¿verdad?

Pues es algo tan simple como esto:

El secreto para conseguir lo que quieras se basa en generar confianza.

Piénsalo por un momento: la gente que entra por primera vez a tu web no te conoce de nada, no sabe quién eres… ¿por qué tendría que comprarte y confiar en ti nada más verte?

Una de las mejores formas de generar esta confianza es mediante tus textos.

¿No tienes ni idea de cómo hacer esto? Yo te menciono algunas pautas generales que creo te serán de mucha ayuda:

  • Usa un lenguaje cercano, sin demasiados tecnicismos
  • Habla en primera persona y dirigiéndote directamente a tu lector (normalmente leemos solos. No escribas como si te estuvieses dirigiendo a una gran multitud).
  • Usa frases y párrafos cortos mejor que largos. A ninguno nos gustan los textos demasiado engorrosos.
  • Utiliza técnicas de copywriting (como, por ejemplo, el storytelling) o contrata a un especialista en este campo para seducir a tus visitantes y posibles clientes.

6. No ayudas a tus posibles clientes con sus problemas mediante un blog

Como te he dicho en el anterior punto, generar confianza es clave.

Con unos textos bien hechos no es suficiente. Esos textos tienen que formar un contenido útil y de valor.

Ayudar a través de un blog en tu sitio web dando solución a problemas que pueden tener tus potenciales clientes es la mejor forma de publicar este contenido de valor.

Como consecuencia, estos clientes potenciales tarde o temprano acabarán llegando a tu web para resolver sus problemas.

Y, si la ayuda que les has prestado es verdaderamente buena, estarás generando esa confianza que puede llegar a convertir a un potencial cliente en un cliente real.

Se puede decir que es exactamente lo que estoy haciendo yo en este post contigo casi sin que te des cuenta… 😉

 

7. Tu web está muerta en vida: no la actualizas ni interactúas con tus visitantes

Si algo tengo cada vez más claro es que una web que no tiene actualizaciones constantes es una web condenada a fracasar.

No sólo lo tengo claro yo: Google también.

Está comprobado que las webs que crean nuevo contenido de manera periódica y constante (o actualizan el que ya tienen) posicionan mejor en los motores de búsqueda (con el consecuente aumento de tráfico y de ventas o clientes que esto supone).

Lo mismo pienso de las webs en las que no existe interacción entre su propietario y sus visitantes.

Míralo de otro modo…

Cuando tu contratas un servicio de lo que sea o deseas comprar un producto… ¿a qué te gusta que haya un servicio de soporte detrás para atender tus dudas o problemas antes, durante y después de la venta / contratación?

Pues con una web sucede lo mismo.

Responde a los comentarios y preguntas de tus visitantes (dentro de un límite. Tampoco eres un servicio de asistencia gratuita. Ten cuidado con esto que hay mucho “listo” suelto..) e interactúa con ellos para que vean que estás muy pendiente de sus problemas o necesidades.

Sin duda, hacer esto es otra muy buena manera de generar esa valiosa confianza que estás buscando para vender tus servicios o productos.

 

8. No utilizas la lista de suscriptores ni el email marketing

Reconozco que yo en mi propio proyecto empecé a trabajar en mi lista de suscriptores demasiado tarde.

Un consejo: no caigas tú también este error y empieza cuanto antes.

Si aún no has empezado con la web de tu negocio, mejor aún: implementa una estrategia de suscripción y email marketing desde el primer día.

Entre el 70 y el 80% de las personas que visitan tu web no volverán a hacerlo jamás.

Es por ello que esta técnica es muy importante para fidelizar lectores que generen tráfico recurrente a tu blog y, seguramente, algunos de esos suscriptores se acabarán convirtiendo en clientes de tu negocio.

Volvemos a lo mismo de antes: si visitan todas las semanas tu web y sus nuevos contenidos o actualizaciones, se irá generando una relación de confianza muy positiva para los intereses de tu negocio. 😉

 

9. No difundes tu contenido ni ayudas a que tus visitantes lo difundan

Tan importante es generar buen contenido en tu sitio web como facilitar la difusión del mismo para llegar al máximo de gente posible interesada en tus productos o servicios.

Para realizar esta tarea, hoy en día tenemos algo muy poderoso al alcance de todos llamado redes sociales.

Conecta tus perfiles a tu web y utilízalas para llegar a más gente interesada en tus servicios o productos.

Del mismo modo, facilita que quien te lee dé difusión a tus contenidos colocando bien visibles en tu web botones para compartir en redes sociales.

 

Para finalizar…

Me gustaría que te quedaras con estos conceptos a modo de resumen:

  1. Tu web debe tener un diseño atractivo, pero lo más importante es que te ayude a cumplir tus objetivos.
  2. Tu web debe generar confianza en los clientes potenciales que la visiten. Esa confianza se genera principalmente ayudándolos mediante una buena estrategia de marketing de contenidos y un blog.
  3. Trabaja y cuida tus textos tanto o más que el diseño.
  4. Utiliza el email marketing y las redes sociales para ir aumentando progresivamente el tráfico de tu web así como los beneficios obtenidos a través de ella.
  5. Trabaja en todos estos elementos tan importantes (blog, web, comentarios, lista de suscriptores, redes sociales) a diario. De lo contrario, jamás conseguirás resultado alguno. Ten siempre en cuenta que la competencia en internet es brutal.
  6. Te invito a suscribirte a mi curso “Cómo conseguir tus primeros clientes por Internet”.

banner-curso-gratuito-conseguir-clientes-web

Me despido ya con esto. Espero y deseo de corazón que este artículo te sea de ayuda para que obtengas todo lo que te propongas con la presencia de tu negocio en internet.


gravatar2

Jose Antonio Carreño

Diseñador web especializado en WordPress y diseño gráfico de imagen corporativa. Desde 2014 trabajo como freelance realizando sitios web para clientes que desean hacer crecer su negocio a través de internet. También te ayudo a través de mi blog escribiendo artículos sobre diseño web, WordPress, diseño gráfico y marketing online.

Web/Blog: http://www.joseantoniocarreno.com

Facebook: joseantcarreno

Twitter: @joseantcarreno

Google Plus: +Disenodistinto

LinkedIn: joseantoniocarreno

Instagram: @joseantoniocarreno


Accede a la librería más grande de marketing en español con los mejores libros, plantillas y cursos 

super-librería

Imágenes: Shutterstock

You may also like

Leave a comment